Dentro de los mundos de la interacción entre el Derecho y las tecnologías, la primera disciplina en surgir fue la Informática Jurídica, que conoció sus periodos de gloria a fines de la década de los 80´ con la construcción de sistemas de bases de datos de legislación y jurisprudencia, negocio al que entraron muchas Universidades que contaban con abundante mano de obra calificada y gratuita: los estudiantes de pregrado que muchas veces fueron explotados en aras de la causa a cambio de ventajas aparentes o el cumplimiento de requisitos de titulación. La Informática Jurídica naufragó, superada por las oleadas tecnológicas e informacionales, alrededor del año 2.000 tras fecundos 20 años de existencia.
La difunta fue sólo una productora de bases de datos: acompaño e iluminó como buena maestra los primeros pasos del Derecho Informático, lo que se evidencia al constatar que muchos de los cultores de la Informática Jurídica luego se cambiaron de barco, aunque hay todavía los que predican desde el fondo del mar haciendo oídos sordos al naufragio y la evidente fosilización del discurso.
Mario Balderas Nuñez